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Editorial del 1º de agosto

Volvemos a retomar trabajos de principios del siglo pasado. Y volvemos a traer este tipo de material aunque algunas personas extrañen nuestra insistencia. Ni les juzgamos ni criticamos. Sencillamente insistimos porque, para entender nuestro presente…, hay que volver la vista atrás.
Y traemos escritos de quienes vivían, pensaban o escribían y, sobre todo, notaban que algo, bastante, había cambiado en su vida; y lo reflejaban.

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Al llegar, por J. Fillol Sanz

Resulta curioso leer y releer artículos como el que hoy presentamos, debido éste a J. Fillol. Por un lado nos recuerda la roturación de terrenos de la sierra, sí los de pastos; por otro la concentración industrial.
En cualquier caso, el autor lo escribía en 1907 y, en buena lógica, habrá que concluir que sus dotes de predicción no estaban muy desarrolladas.
De todas formas, siempre es interesante leer y aprender de los mayores.

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Gestión del libro del Dr. Albiñana

Así vivió el autor del trabajo, desde su inicio hasta hoy, cómo se desarrolló el proceso de elaboración de este extraordinario libro que, como ha dejado escrito alguien: Resulta esclarecedor que, en su momento, la obra de un escritor notable y conocido no fuera publicada a pesar de haber sido premiada por la Real Academia de la Historia. La complejidad documental necesaria para su redacción, la erudición enciclopédica que se le presupone al autor del documento y su calidad literaria no fueron razones suficientes para que, en su momento, esta obra viese la luz.

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Notas a la edición del libro del Dr Albiñana

Continuando con la documentación previa a la inminente Presentación del libro Historia de la Villa de Enguera y de sus Hijos Ilustres, insertamos en nuestra ciberBiblioteca el trabajo de D. José Izquierdo; documento que aparece como Notas a la edición de dicho volumen y que, dada las aclaraciones y acotaciones al texto, debemos hacer extensivo a todos nuestros seguidores

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Y de la deuda ¿qué?

¿Y de la deuda qué?

Pues eso… qué; es decir: la deuda es algo que nos acompaña, cual maldición, a los nacidos en estas latitudes al menos desde… ¡Frena que eso nos falta! Así nos cortó nuestro vecino de mesa. Y menos mal que nos cortó. Y lo agradecemos.
Sólo un apunte: decir que hablamos de la deuda municipal; sí, la del ayuntamiento de Enguera, que es de la que tenemos constancia histórica desde… ¡Frena!

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A orillas del Nilo (Editorial del 4 de julio de 1908)

Ocurrió hace unas pocas fechas. En el fragor de una sesión municipal, cierto jerarca político local apelaba a las necesidades hídricas que padecen las pobres mujeres africanas. Tan llamativo argumento pretendía ser, por ecológico y solidario, definitivo cuando no apodíctico de la propuesta para hacer desaparecer la piscina de dimensiones olímpicas, se decía, por la pérdida de agua que ocasionaba.

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Editorial del 15 de febrero de 1908

Y con este trabajo finalizamos las aportaciones del gran Gumersindo Guerrero a El Enguerino.
Desde aquí hemos querido dar cumplido homenaje a este gran periodista de principios del siglo pasado. Si lo hemos conseguido o no, queda al buen criterio de ustedes; nosotros lo hemos intentado.

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Imprevisión

Referíale esto mismo á un mi amigo, hombre previsor, inteligente, activo, y decíame:
“Este es un mal que tiene pronto y fácil remedio.
No se necesita más que una cosa; buena voluntad.
Si el Ayuntamiento, continuó mi interlocutor, consignara en presupuesto una cantidad para la adquisición de…”

¡Si será sencillo administrar con el dinero de los demás!

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Hoy como ayer

El matadero, el lavadero y… tantas obras municipales: unas realidades que no se utilizan, o se utilizan mal; otras inexistentes por abandono de las preexistentes… En pocas palabras: ¡cinco mil alcaldes cada uno de los 365 días del año!
Y así nos ha ido y… nos va.
¿De qué nos quejamos? ¿Porque sólo mande uno o por no ser ese uno?
Hace años se decía aquello de cien hombre para el saco y… el saco en tierra. ¡Cuánto sabían los viejos!

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